martes, 11 de abril de 2017

Concordia: consulta popular



 

 
Concordia decidirá el futuro del Hostal del Río mediante una Consulta Popular



1/4/2017. Este viernes se realizó el traspaso a la Municipalidad de Concordia del emblemático "Hostal del Río". Se llamará a una Consulta Popular para que los vecinos definan el destino que se le dará al espacio. “Hemos logrado recuperar para el municipio un lugar emblemático, con mucha historia y de un valor turístico y social muy importante”, dijo el intendente Enrique Cresto al recibir formalmente las instalaciones de parte de los últimos concesionarios. “Estamos trabajando en la puesta en valor de todo el predio de San Carlos para que Concordia y los turistas puedan disfrutar de la enorme potencialidad de desarrollo turístico y natural que tiene este lugar”, detalló, según información enviada a DIARIOJUNIO.

Junto a la coordinadora de Gabinete María de los Ángeles Petit; el secretario de Obras y Servicios Públicos Carlos Pasquet; el Director de San Carlos Maximiliano Benedetto y otros funcionarios, el intendente recorrió el predio y supervisó las condiciones del lugar.
“El año pasado instalamos el nuevo sistema de iluminación del Parque, para que la gente pueda venir de noche a pasear y hacer deportes. Estamos recuperando el Naranjal de Pereda, que se unirá al Castillo San Carlos y al Jardín Botánico, conformando un único recorrido turístico y cultural. Ahora también vamos a sumar al Hostal del Río y el Centro de Equinoterapia que estamos construyendo acá cerca”, precisó el Intendente.

“Este es uno de los principales pulmones verdes de la ciudad y uno de los grandes tesoros de los concordienses. Es una atracción turística de las más importantes de la ciudad, pero también forma parte de nuestra identidad y nuestra historia; por eso estamos trabajando mucho con una clara visión de cómo queremos que sea San Carlos dentro de cinco de diez años”, agregó el Intendente.

"Hostal del Río" tiene un “valor muy importante para la historia y los recuerdos de la ciudad. Fue una de las discotecas más importantes del país. Pero todo este espacio puede ser mucho más que un local bailable, por eso vamos a realizar una Consulta Popular para que entre todos decidamos cuál es la mejor alternativa y el mejor destino que podemos darle a estas instalaciones emblemáticas”, anunció.

Por su parte Jorge Petit, último concesionario del Hostal del Río, no dudó en afirmar que “la gestión del intendente Cresto ha elaborado un proyecto muy importante para recuperarlo” que le permitirá “a la gente local como a la que nos visita, poder disfrutar del lugar como una alternativa más” dentro de un entorno natural, histórico y educativo único, “por encontrarse dentro del Parque San Carlos, muy cerca del Castillo, del Jardín Botánico y del Naranjal de Pereda”, destacó el empresario.

Finalmente, Cresto adelantó que la Consulta se pondrá en marcha el 7 de abril a través del sitio web oficial de la Municipalidad de Concordia, donde se dispondrá de amplia información al respecto y se ofrecerán todas las posibilidades para participar de esta novedosa iniciativa.



.

jueves, 6 de abril de 2017

Ciudad de Santa Fe: consulta popular




Democracia participativa: El Concejo sancionó el mecanismo de Consulta Popular


21/12/2016. A instancias de un proyecto de la concejala Marianela Blangini (Bloque PJ-Santa Fe es una Sola) el cuerpo deliberante sancionó este miércoles una ordenanza que instrumenta el mecanismo de Consulta Popular. El Municipio o el Concejo podrán convocar a la población para requerir su opinión sobre temas trascendentes para el conjunto de la comunidad. El procedimiento tendrá carácter consultivo y será no obligatorio. 

En la última sesión del Concejo Municipal se aprobó un proyecto de ordenanza, autoría de la edil Marianela Blangini (PJ), que creó en el ámbito de la ciudad el mecanismo de Consulta Popular, un procedimiento donde se podrá someter a consulta la opinión de la ciudadanía sobre temas que resulten trascendentes para el conjunto de los vecinos.


Procedimiento, convocatoria y efectos
El procedimiento tendrá carácter consultivo, y deberá garantizar el respeto a los principios de igualdad, publicidad y de voto universal directo, secreto y no obligatorio, y podrán participar todas las personas mayores de 16 años.

Según la autora de la ordenanza “estos mecanismos de participación ciudadana y democracia semidirecta apuntalan y fortalecen el sistema democrático. Así, la ciudadanía no acota su derecho sólo al acto de elegir a sus representantes y gobernar a través de ellos, sino que además tiene derecho a participar activamente en los asuntos públicos”, explicó.

El texto votado por unanimidad prevé que los locales de votación habilitados sean los centros de distritos municipales y el Palacio Municipal de calle Salta. “Sea a instancia del Departamento Ejecutivo o por iniciativa de cualquiera de los concejales –señala el artículo 9º- la convocatoria a Consulta Popular deberá llevarse adelante por Ordenanza, que debe ser aprobada por la mayoría especial de los miembros del Concejo”. Además, exceptúa, y no podrán ser materia de consulta, “aquellas cuestiones referidas a materia tributaria y de tarifas de los servicios públicos”.
“Queremos permitir y promover una efectiva participación en el proceso de toma de decisiones”, explicó la concejala Blangini. “Muchos de los municipios argentinos han instituido este instrumento de consulta popular. La participación ciudadana, expresamente tomada por nuestra Constitución Nacional, es la base y punto de partida para la formación de los consensos necesarios en una comunidad política”, refirió.

Por último, la concejala justicialista expresó que “la ordenanza que sancionamos hoy tiene por objeto fortalecer el sistema democrático y la proximidad entre el Municipio y los vecinos. Establece el marco general para su desenvolvimiento, con un procedimiento claro, transparente y sencillo. Nuestra voluntad es construir una ciudad más abierta y participativa, generando responsabilidad ciudadana y trabajando para consensos amplios y duraderos, eje de toda planificación de Estado”, finalizó.



lunes, 6 de febrero de 2017

Debate: participación ciudadana y mecanismos



“La participación ciudadana no es una varita mágica”

La 'burbuja' de las consultas populares a la que se apuntan cada vez más municipios pueden tener el efecto contrario si no se hacen bien: que nadie vote

15/01/2017. Maria Zuli Datos: Jesús Escudero

La democracia directa está de moda. Cada vez más municipios y gobiernos regionales de uno y otro color se suman a preguntar a los ciudadanos cómo quieren que sea su ciudad, y llevan a cabo mecanismos para que sea la gente la que lleve la voz cantante. La 'burbuja' de la participación es imparable, pero también está siendo cuestionada por cómo se está llevando a cabo. Las prisas, los errores metodológicos o las improvisaciones pueden provocar precisamente lo contrario: la pérdida de confianza por parte del ciudadano, que se utilice como arma política o que genere desigualdades.

 

Demasiada información técnica

Esta misma semana Manuela Carmena anunciaba que la decisión de peatonalizar la Gran Vía se tomará por votación popular, igual que el proceso de remodelación de Plaza de España, donde se está dando a elegir a los madrileños cómo quieren que sea uno de los lugares más concurridos de la capital. La consulta, donde se ha elegido ya entre 70 proyectos arquitectónicos, ha sido una de las primeras iniciativas de democracia directa que el gobierno de Ahora Madrid pone en marcha en la capital, y por tanto, una de los más mediáticas. Las críticas sobre el proceso, que finalizará este mes con el proyecto definitivo, la han acompañado durante todo el procedimiento y son comunes a muchas iniciativas de participación popular.
La primera de ellas ha sido el volumen de información y su lenguaje técnico. “La información no era comprensible para el común de los mortales, sólo para expertos”, explica Paula Cid, socióloga urbanista y autora de un estudio donde analizan la metodología de la consulta. “La redacción debe hacerse pensando en un niño de 7 u 8 años, porque es la única manera que te garantizas que todo el mundo, independientemente de su nivel de formación, va a poder entenderlo y por tanto participar. Ni yo que me encanta el tema pude verlo todo”, añade.
Además, entre los proyectos figuraban opciones que podían llevarse a cabo y que fueron posteriormente descartados, un error que reconocen desde el Ayuntamiento. “Tendríamos que haber hecho una limpieza primero. El proyecto que quedó segundo en votación popular no ha pasado a la siguiente fase por que el jurado técnico tenía muchas dudas de que cumpliera las bases”, explica Pablo Soto, delegado del Área de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno Abierto, quien considera que estas equivocaciones son fruto del carácter innovador de los procesos que irán puliendo en el futuro.
“Tener más de diez proyectos es problemático, pero para limpiar hay que tener cuidado, ser muy objetivo, porque corres el riesgo de que políticos y técnicos quiten lo que no les gusta y la gente acabe eligiendo entre lo que quiere el gobierno”, considera Soto. Sin embargo, para Vicente Díaz, profesor de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas, los ayuntamientos también tienen que “asumir riesgos”: “Van a tener técnicos que les digan unas cosas y ciudadanos otras, hay que tomar decisiones políticas, aunque te asesores, y dar unas pocas alternativas que sean representativos y viables”.

 

Ausencia de debate

Concebir la votación como fin y no como medio, suele ser uno de los errores habituales en las medidas de participación. “Las consultas ciudadanas deben ser inicio o conclusión de un proceso más amplio, no quedarse sólo en la votación”, considera el politólogo Pablo Simón.
Por ese motivo organizaciones como Ecologistas en Acción o la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) decidieron bajarse del proceso participativo de Plaza de España que el Ayuntamiento organizó al inicio por considerarlo “apresurado”. “Reconocemos la buena voluntad municipal, pero cuando hablamos de participación ciudadana no puede tratarse sólo de votar desde el sillón; tiene que haber debate, negociación y mucha más información previa para saber qué votar”, defiende Enrique Villalobos, presidente de la FRAMV.
“No hay que dejar las decisiones urbanísticas a cuestiones como una imagen más bonita o más fea, si no elaborar procedimientos donde la respuesta sea conjunta, fruto de una reflexión colectiva”, añade Jon Aguirre Such arquitecto urbanista del estudio Paisaje Transversal.

 

Brechas y propuestas interesadas

Las consultas ciudadanas tienen además una serie de sesgos, provocados por cómo se llevan a cabo las consultas -priorizando el entorno online- y por su propia naturaleza. “Los que están más interesados y tienen más recursos, formación y tiempo participan más, por lo que surge un sesgo a favor de determinadas demandas. Aunque todo el mundo pueda participar, el ayuntamiento o el gobierno tiene que promediar entre todos, los que participan y los que no”, considera Simón. “La participación ciudadana es un mecanismo interesante, pero no es la panacea ni una varita mágica que haga que la gente se empodere y todos participen, porque eso no ocurre, la mayoría prefiere confiar en los políticos y que ellos se encarguen de gestionar” añade el politólogo.

Los procesos de abajo a arriba -cuando es la ciudadanía la que propone- pueden además ser una vía para que un grupo movilizado lleve adelante una propuesta que responda a sus propios intereses y no a los generales. “Cuando hablamos de participación directa la gente se cree que somos individuos aislados que cogemos una decisión y votamos, pero no es verdad: se hacen campañas, se movilizan grupos de interés, organizaciones, igual que pasa en las instituciones con las presiones de los lobby, por ejemplo”, considera Simón.

 

Propuestas disparatadas y duplicadas

El año pasado, el Gobierno británico dio a elegir a los ingleses cómo querían que se llamase uno de los buques de la marina real, pero el sondeo no les salió muy bien. “Barquito cara de barco” (Boaty McBoatface) fue el nombre elegido por 124 mil personas. Hasta Forocoches introdujo una propuesta ('Blas de Lezo', en honor de un marino español que humilló a los británicos), que fue eliminada por la administración.
Aunque el curioso nombre no fue aceptado por el Gobierno, la anécdota refleja también las consecuencias de utilizar la participación ciudadana cuando no toca: “A veces la participación, sobre todo la que implica una decisión colectiva, no es apropiada y es mejor preguntar sólo por opiniones, dar buena información o preguntar a expertos”, explica Mary Francoli, doctora de Periodismo en la universidad de Carleton, en Canadá.
También hay que tener cuidado con lo que se pregunta, sobre todo cuando se empieza. El Ayuntamiento de Sevilla dedicó su primera consulta ciudadana a decidir si adelantaban la Feria de Abril, para mofa de las redes sociales y descrédito de una voluntad política que apenas había comenzado a andar. “Hay que poner a debate temas trascendentales para que la ciudadanía se implique”, considera Gerard Quiñones politólogo y miembro de Neòpolis, una consultora sobre participación ciudadana para administraciones.

 

¿Votar para todo?

Una de las críticas de los detractores de la participación ciudadana es tener que estar votando continuamente. En España, la escasa trayectoria de estas iniciativas no ha llegado a ese punto, pero sí existe debate sobre lo que es deseable. “Entre dos y cuatro, como mucho seis al año”, explica Soto. El número es relevante porque un exceso de llamadas a la votación puede hacer que la gente deje de sentirse interesada, sobre todo cuanto más técnicas y lejanas sean. “Cuanto más local es una propuesta, más implicación hay, tanto por el interés como por la presión social de tu entorno por votar”, explica Simón. En California, con una gran trayectoria en votaciones populares, optan por juntar varias consultas el mismo día para aumentar la afluencia. Por ejemplo, en las últimas elecciones estadounidenses votaron además 17 propuestas.
Ahora Madrid tuvo que bajar el porcentaje de participación del 2% al 1% del censo para considerar que una medida de la plataforma Decide Madrid (donde se proponen y votan iniciativas ciudadanas), pasaba a la siguiente fase, en la que llamarán a las urnas a toda la población en febrero. Sólo dos de 15.000 propuestas lo han conseguido, y una de ellas, un billete único para toda la red de transporte, ni si quiera es competencia del Ayuntamiento. “Uno de los problemas de la plataforma es la cantidad de propuestas que llegan, que generan frustración por quien presenta algo porque piensa que es imposible que llegue a buen término. Esto tiene que ver con las propuestas repetidas. Estamos viendo cómo arreglarlo”, reconoce Soto.

 

Trasladar responsabilidades

La participación ciudadana también puede utilizarse como arma para legitimar decisiones previamente tomadas desde los despachos de los políticos. En el año 2010, el Ayuntamiento de Barcelona preguntó a los barceloneses tres opciones para el futuro de la avenida Diagonal. “Fue un fiasco, la gente pensaba que les estaban engañando. Había una propuesta muy desarrollada, por la que apostaba el Ayuntamiento, otra mucho menos, y la otra era no hacer nada, y la gente votó no hacer nada porque creyeron que les estaban manipulando”, explica Díaz, el profesor de arquitectura. El fracaso de la consulta, plagada además de errores en la plataforma de votación, provocó la dimisión del Primer Teniente de Alcalde, Carles Martí.
“Cuando la participación surge de arriba a abajo, puede haber manipulación: no hay que olvidar que la administración siempre va a querer que salga un resultado y no otro, y que es quien maneja las reglas, decide el presupuesto, las preguntas que se hacen...”, explica Simón, quien aboga por la creación de una institución independiente que ejerza de 'árbitro', al estilo de una junta electoral. Además, la rendición de cuentas recae sobre la ciudadanía y no sobre el político, al que no se le puede hacer dimitir o penalizar en las urnas por una medida que no ha tomado.
También puede ocurrir que muchos la utilicen como 'maquillaje político' al tratarse de medidas donde aparentemente se escucha a la población. “Hubo una época durante el Tripartito en Cataluña en la que muchos ayuntamientos nos llamaban para llevar a cabo procesos, pero como una cuestión de imagen, no para que se complementase a sus políticas”, añade Quiñones.
Es el caso de algunos presupuestos participativos, que de una u otra manera están implementando la mitad de los municipios de más de 100.000 habitantes en las capitales de provincia (unos 43). A pesar de llamar a la decisión colectiva con su etiqueta, los presupuestos de 2017 de al menos 12 municipios no los votan los ciudadanos, sólo los proponen. Es el propio ayuntamiento el que elige qué medidas tendrá en cuenta para un porcentaje reservado para este propósito. Es el caso de Bilbao, Almería, Santander o Albacete.

 

Transparencia y feedback

Es cierto que la falta de cultura popular en estos procesos -que aunque no son nuevos, sí perdieron fuerza desde los 80- obligue a ir aprendiendo sobre la marcha, con el coste político que implica, pero las malas praxis y las prisas pueden tener un resultado contraproducente: que la gente deje de participar porque no se sienta implicada o se vea engañada. “La participación tiende a mejorar democracia, es un complemento, y para eso es importante que no se utilice para quitarse la pelota de encima porque no se sepa gobernar, si no para gobernar mejor”, añade Quiñones.
Además, sería conveniente que las administraciones rindieran cuentas sobre el feedback recibido. “La gente quiere saber que sus opiniones han sido escuchadas, si no, se deslegitima el proceso participativo”, considera Francoli. “La clave es la transparencia”.



lunes, 23 de enero de 2017

Jujuy: Voluntariado Social




Presentaron Programa Provincial de Voluntariado Social


La Dirección de Relaciones de la Sociedad Civil, dependiente del Ministerio de Gobierno y Justicia, dio a conocer detalles del programa provincial de Voluntariado Social, destinado a las comunas del interior.

Ingrid Carretero, titular de dicho organismo, dijo que el programa cuenta con dos sub-programa, el primero de ellos es el de voluntariado social, enmarcado en Ley Nacional Nº 25855 del año 2004 y la Ley de Adhesión de la Provincia de Jujuy Nº 5.988. En dicha norma figuran todos los detalles que tienen que conocer los intendentes y comisionados municipales para hacer la implementación de dicho programa en sus municipios.

"Debe entenderse como voluntariado a aquella persona que se incorpora a través de su trabajo y a la donación de su tiempo a distintas organizaciones simplemente con el ánimo de colaborar, que no percibe ningún tipo de ingresos y ser el pilar fundamental de la sociedad civil, es decir dedica una parte de su tiempo con una acción solidaria y altruista, sin recibir remuneración por ello”, explicó la funcionaria.

El segundo se refiere de poder acceder a una tarifa diferenciada por parte de las organizaciones de la sociedad civil para la confección de balances, sobre todo aquellas organizaciones que tienen atrasos en sus situaciones contables y para ello se formalizó un convenio con el Consejo Profesional de Ciencias Económicas para que las organizaciones sociales sin fines de lucro puedan acceder a una tarifa de muy bajo costo y poder estar exentas en otras tasas e impuestos.

De esta manera, las organizaciones podrán acceder a la normalización de sus estados contables y a su vez, tener un profesional (contador) que los oriente y los guíe, por ejemplo, en la confección de programas, formulación y diseño de distintos tipos de actividades a donde tienen que tener un respaldo económico.

En cuanto al primer punto de voluntarios sociales, Carretero sostuvo que los interesados pueden acceder en cualquier momento y sin límites de edad, "en el caso de menores con la autorización de sus padres o progenitores”.

La funcionaria remarcó que fue importante la respuesta de representantes de intendencias y comisiones municipales a la convocatoria, reunión concretada en el Salón Blanco de Casa de Gobierno con la presencia del Secretario de Asuntos Relaciones Municipales, Sebastián Echavarri, no solo por el número de asistentes sino también por el interés puesto de manifiesto sobre el tema y los pedidos "para que nos constituyamos en las distintas localidades para trabajar a través de la Escuela de Ciudadanía que tenemos en la Dirección”.